Vino Blanco Sonsierra Fermentado en Barrica
El Vino Blanco Sonsierra Fermentado en Barrica, pertenece a la bodega Sonsierra de La Rioja, tiene una Denominación de Origen de La Rioja, está compuesto por uvas Tempranillo Blanca 100%. Vendimiado a mano. Vendimiado a mano. Esta variedad minoritaria y exclusiva de la D.O.Ca Rioja procede de la mutación natural de Tempranillo Tinto, hallada en Murillo del Río Leza (La Rioja).
ELABORACIÓN: Maceración pelicular del mosto con los hollejos a baja temperatura durante 24 horas para la máxima extracción de los aromas de la piel de la uva. Tras un suave prensado se obtiene el mosto de yema que es desfangado en frío durante 24 horas. Cuando la concentración de azúcares comienza a bajar pasa a barricas nuevas de procedencia francesa (85%) y americana (15%) donde finaliza la fermentación alcohólica. Crianza sobre sus lías finas que son removidas para mantenerlas en suspensión dos veces por semana durante 4 meses con el fin de dotarlo de mayor armonía y untuosidad en boca.
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Sonsierra: Vinos con Identidad Propia.
Bodegas Sonsierra nació en San Vicente de la Sonsierra, en el corazón de una comarca con unas características únicas para la vid acompañada de ésta hermosa región, al estar bañada por el Ebro y protegida por la Sierra de Cantabria. En Bodegas Sonrierra mantienen una tradición que, durante siglos, ha moldeado el paisaje hasta hacer de la Sonsierra un paraje de singular belleza donde las vides cubren la tierra, y las construcciones tradicionales ligadas al vino como lagares y guardaviñas, salpican los viñedos. La zona es famosa por los suelos pobres en materia orgánica que limitan la producción aumentando la calidad de los racimos. De estructura equilibrada (arenas, limos y arcillas) y ricos en caliza, son perfectos para el Tempranillo, que aquí se comporta de manera especial. Asi elaboran vinos monovarietales que comienzan a hacerse en la viña, en cada una de las cepas, prestando atención a cada detalle y utilizando tanto técnicas tradicionales como los últimos avances tecnológicos para controlar la máxima calidad durante el proceso. Como resultado tenemos vinos perfectos para la crianza con un buen balance de acidez y concentración de aromas y sabores.